Os dejo con otro poema de David, ya que parece ser que a Marlen le encanta. Pues eso, Mar, que este para tí:
Son unos zapatos
de piel
de tafilete.
Son los zapatos
de mi padre.
Son las fiestas
de mi barrio.
Son las fiestas
de la Soledad.
Tengo 5 años.
Una cría
de la Calzada
una cría rubia
me está enseñando
a bailar.
La patada
un punterazo
me alcanza de lleno
en todo el culo
me levanta
unos centímetros
del suelo.
¿NO TE DIJE
QUE TE QUERÍA
VER EN CASA
A LA UNA?
¿EH?
¿NO TE LO DIJE?
Me pongo colorado
me meo
por los pantalones
empiezo a llorar
¿NO TE TENGO
DICHO MIL VECES
QUE DE MÍ
NO HACE BURLA
NI DIOS
ME CAGO
EN DIOS?
No es justo
no hay derecho
por mi reloj
sólo pasan
ocho minutos
de la hora
sólo
ocho minutos,
papá.
Ocho minutos.
Al año siguiente
me quedo sentado
en el tablón
de la orquesta.
Observo alternativamente
las evoluciones
de las parejas
que están bailando
las de las
manecillas
del reloj.
Mañana cumpliré
33 años.
No sé
bailar.