1 Poema de Sam Shepard
Ya he visto prácticamente
todas las narices arregladas
todos los dientes con funda
y todas las tetas remozadas
que puedo soportar
Me voy de regreso
a la mujer natural
Ya he visto prácticamente
todas las narices arregladas
todos los dientes con funda
y todas las tetas remozadas
que puedo soportar
Me voy de regreso
a la mujer natural
¡La Iglesia de hoy no necesita "cristianos a tiempo parcial",
sino cristianos de una pieza!
Juan Pablo II (1920-2005) Papa de la iglesia católica.
a día de hoy
el calendario
no
necesita de santos;
desde hace mucho ya
se les pone otros nombres
a los que nacen.
y
a los que nacen
se les recibe como poco
con una hostia,
luego ya
son gente común
como tú
y como yo
sin santo que celebrar.
EL MUDO
tenía muchas cosas que contar.
porque había pasado mucho.
cuatro años en un vertedero.
bueno, era un campo de concentración,
pero claro, la basura
yace
en otros lares
doce de prisión
por pintar monigotes
en una revista libertaria, pero claro
si no estuviste nunca en una
es muy difícil de
explicar.
el resto de días
que iba pasando
hasta milnovecientossetentaycinco
estaba vigilado, coaccionado,
y después de la muerte del
caudillo -el de por la puta gracia de dios-
más o menos, lo que hacía
era sobrevivir.
todo esto
no se lo podía contar
a su nieto -sangre de
su sangre- revolucionario,
rebelde
porque estaba hasta los huevos
de las batallitas del abuelo.
por eso
el yayo
tras meter la tijera
a la lengua
escupió
sangre.
Ya nunca perderé del todo
el miedo a los perros
por culpa de uno
negro
que quiso morderme los huevos
cuando yo era pequeño.
Ya no podré recorrer europa
con la mochila al hombro
y una foto de mujer sin rostro
en el bolsillo.
Ya no enseñaré el abecedario a mi hijos
para que puedan dejar constancia de las decepciones
que les debo.
Ya no seré el primer astronauta argentino
en pisar la superficie de venus
y plantar en ella la gloriosa bandera
de boca juniors.
Ya no moriré de amor
ni de cirrosis
(los sintomas son bastante parecidos).
Ya no haré una revolución armada
si no me obligan a ello.
Tampoco tengo edad para empezar a creer
en un dios que no me mate.
Se me pasó la hora de lo heróico y lo estúpido
y apenas me queda tiempo
para acariciar recuerdos.
Me creo sabio
sin serlo
porque ya sé
lo que no podré hacer:
me bebí todo ese tiempo
y todavía
me queda un trago
para apagar incendios
mientras me retiro
sin quejas
por la calle mal iluminada de ese barrio
alambrado de sueños
en el que todos duermen
salvo yo.
Y los perros.
Estaba claro que tarde o temprano tendría que volver. No podía dejar su verdadera vocación así como así. Hablo de David González. Era imposible que dejase de escribir. Era imposible que un poeta como él abandonara la literatura. Como él mismo ha dicho en el mensaje de apertura de su nuevo blog, http://perdonameperoteamo.blogspot.com/ , necesita escribir casi tanto como comer.
Aprovechando su vuelta a la literatura, os dejo un poema de su libro Sembrando Hogueras. Disfrutadlo.
LA PLAZA DE LA SOLEDAD
en un corredor,
en la plaza de la soledad,
en mangas de camisa,
el manco,
con su brazo ciego,
pasa las páginas
de una novela del oeste,
mientras considera
que quizá
el tiempo
sea uno de esos chiquillos
que unas veces
le saludan
y otras
no.
Feliz año a todos, y mil gracias a los que os pasais por aquí a menudo, dejándome comentarios y haciendo que este blog no quede en el olvido.
Un abrazo muy fuerte a todos 
Los secretos que yo conozco
gritan a voces,
son secretos
que puedes oír aún estando sordo,
secretos plasmados en mi semblante,
de día y noche y viceversa,
de pequeñas heridas,
de grandes cicatrices,
son puntos y comas de
mi pequeña historia,
de una vida, la mía,
que cobra sentido al cruzarse
con otra vida, la tuya,
son secretos imperceptibles
al oído del vulgar,
del cotidiano,
pero perfectamente escuchables
al abrigo de los bares,
de las melodías tristes,
de noches de luna y sin luna,
de los ojos verdes que
tan bien conozco,
de los caminos que anduve,
pero cuidado, no los grites,
nadie te entenderá,
son como la locura,
todos la ven, la oyen,
pero nadie la entiende,
son mis secretos,
al fin y al cabo.
Los muertos no necesitan
aspirina o
tristeza
supongo.
pero quizás necesitan
lluvia.
zapatos no
pero un lugar donde
caminar.
cigarrillos no,
nos dicen,
pero un lugar donde
arder.
O nos dicen:
Espacio y un lugar para
volar,
da
igual.
los muertos no me
necesitan.
ni los
vivos.
pero quizás los muertos se necesitan
unos a
otros.
En realidad, quizás necesitan
todo lo que nosotros
necesitamos
y
necesitamos tanto
Si solo supiéramos
que
es.
probablemente
es
todo
y probablemente
todos nosotros moriremos
tratando de
conseguirlo
o moriremos
porque no
lo
conseguimos.
Espero que
cuando yo este muerto
comprendaís
que conseguí
tanto
como
pude.
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Un humilde blog donde hablar de literatura, cine, música, cómic y demás artes.
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