GUARDADA EN EL CAJÓN - Javier Das
Mi abuelo,
por parte de madre,
era alcohólico
además de guardia civil.
De ahí el problema
ya que, cada vez
que se emborrachaba,
se avergonzaba de sí mismo
y buscaba la pistola
para pegarse un tiro.
Mi abuelo,
por parte de madre,
era alcohólico
además de guardia civil.
De ahí el problema
ya que, cada vez
que se emborrachaba,
se avergonzaba de sí mismo
y buscaba la pistola
para pegarse un tiro.
Este fin de semana tuve la oportunidad de acercarme de nuevo al "Festival Internacional de Cine de Gijón", que ya va, nada más y nada menos, que por su 46º edición.
Allí vi tres películas en V.O., dos de ellas en los Cines Centro y otra en el Teatro Jovellanos.
A las 5 de la tarde comenzó "Nowhere man", un film que narra la historia de un tipo que, un día, se decide a marcharse de su casa a una lejana isla, abandonando a su mujer, la cual lo dá por muerto. Tras cinco años, el protagonista regresa de nuevo a su casa, donde descubre que la que era su mujer se ha casado de nuevo y se ha convertido en madre. Y no os cuento más, que no quiero desvelar nada.
La película en sí es entretenida, y cuenta con algunos momentos interesantes y que atraen la atención del espectador. Aún así, el film no es nada del otro mundo.
Nota "Nowhere man": 6
La segunda película que tuve la oportunidad de ver, a eso de las 8 y 15 de la tarde, fue "A Complet History Of My Sexual Filures", un documental en el que el propio director del film entrevistaba a todas las que habían sido sus novias, lo que le llevaba a numerosas situaciones divertidísimas.
La película se me hizo cortísima, y no pude evitar reirme muchas veces a lo largo de esta. Además, el director, Chris Waitt, estuvo allí, e hizo una breve presentación de la película antes de que esta comenzase.
Nota "A C0mplet History Of My Sexual Filures": 7,5
Finalmente, a las 10 y 15 de la noche, ví "La Mujer Rubia", de Lucrecia Martel. La película contaba la historia de una mujer feliz que, por un despiste, atropellaba a un niño, lo que cambiaba completamente el rumbo de su vida.
He de decir que me esperaba bastante de esta película, pero finalmente no fue para tanto. En algunos momentos se me llegó a a hacer un poco pesada, y no tuvo tampoco ningún punto destacable. La directora del film, Lucrecia Martel, también estuvo allí durante la película, e hizo una breve presentación de ésta antes de que comenzase.
Nota "La Mujer Rubia": 5
Quizá este sabado que viene me pase de nuevo por Gijón para ver alguna otra película, pero no estoy seguro de ello. En el caso de que lo hiciese, os contaría aquí mis opiniones.
Un saludo, colegas.
Lo habíamos estado hablando toda la noche:
si mañana por la mañana,
cuando nos abran la celda,
viene alguien,
el que sea,
los que sean,
y empiezan a buscar bronca,
tú ya lo sabes, ¿eh?,
lo que hablamos:
pase lo que pase,
tú y yo juntos,
nada de acojonarse, ¿eh?;
y si tenemos que andar a hostias,
pues andamos,
y si tiran de baldeo,
pues que tiren,
allá ellos,
tú ya lo sabes, ¿vale?,
lo dicho:
pase lo que pase,
tú y yo juntos,
nada de rajarse, ¿estamos?
A la mañana siguiente le sacaron al patio
a hostia limpia, le amarraron
a una columna del tendejón,
le pusieron en los pies periódicos
atrasados, trapos y cartones,
y le enrollaron todo el cuerpo
con papel higiénico
y con la espuma de las colchonetas.
Luego le prendieron fuego.
Las cerillas
las tuve que poner yo.
A veces,
justo en medio
de la desesperación y el caos,
cuando todo parece perdido,
la vida nos concede
una pequeña tregua:
la clave de un poema,
los preparativos de un viaje,
la llamada de un amigo,
la magia de un atardecer.
Días de luz en los que,
sin saber por qué,
se declara el alto el fuego,
y todo parece
fluir de nuevo en tu interior.
Aunque en el fondo,
en lo profundo,
se siga escuchando
el fragor de la lucha.
Compartíamos la misma jaula.
Mis queridas roedoras:
ratas.
Las amigas.
No ratones blancos ni
rojos siquiera,
no son inofensivos los adjetivos
que tengo para vosotras,
miserables.
ratas
Animales de sangre caliente,
las ratas sobreviven
las epidemias.
los dientes y
las garras
mordisquean en las miserias.
Así se alimentan.
Las ratas.
De entre todas las ratas
yo era una rata con rabia.
Una rata hirsuta y encorvada
puede estar enferma.
No huye si alguien se acerca.
Lo ama.
Muere en un rincón
sin lamer a nadie.
Y vosotras, ratas
escandalosas e hiperactivas,
perseguíais
mis drogas
mi pan
o mis hombres.
Vosotras,
despistadas y feroces
erais carcomidas
por mis tildes.
Por la fidelidad a mi
enfermedad.
Por el sexo que oíais
tras las paredes.
Yo era rara,
yo estaba enferma.
no era una de ellas,
pero seguía viva.
Bulliciosas y fraudulentas,
regurgitabais entre vosotras
mi basura.
Y os reíais escandalosas
si escuchabais mi tristeza
O mi placer.
Actrices veteranas,
ratas,
envidiabais me resistencia
al veneno.
Mi metabolismo vivo
y sobrevivo
sin morder alimento alguno
ni pelo para mis huesos.
Sin vuestra bisutería,
yo era una rata
bella.
Mis amigas,
finas ratas aristocráticas,
enseñabais el tercer párpado,
ensangrentando vuestras miradas
clavadas en mi frío,
como un juicio implacable.
Ratas,
roíais mi conciencia
porque me apetecíais el odio.
pero yo era una rata
enferma.
Una rata rota.
Y el tiempo ya desinfectó
vuestras heridas perseverantes.
Y no os tengo fobia
ni lástima.
Porque os habréis tenido que
calmar la hambruna
con vuestras propias
miserias.
Sé que os estáis comiendo
a vuestras crías.
Y no quedáis
Satisfechas.
bailemos por los que no pueden
le escribí en un correo electrónico
a violeta p
brillante actriz
que interpreta en una película
el mismo papel
que interpreté yo en la vida real
bailemos por los que no pueden
y con esta oración en la cabeza
violeta p
actriz de raza
metiéndose en la tristeza
que requiere su personaje
se encuentra en la plaza de santa ana
con un matrimonio ya mayor
uno de esos que
pasados los años
continúan queriéndose de verdad
pero a lo que vamos
me comenta violeta
los dos eran
inválidos
paralíticos
minusválidos físicos
llámalos como quieras
e iban en silla de ruedas
de esas que se manejan con un mandito
porque en sus brazos también sufrían
parálisis
y bueno
me quedé frente a ellos
paralizada
porque tu oración me dio en toda la cabeza:
bailemos por los que no pueden
sí
violeta
guapísima
bailemos por los que no pueden
bailemos por los que no pueden
como estos dos ancianos
que a pesar de su parálisis
bailan con sus dedos
mientras se buscan
las manos
Lo queramos o no
sólo tenemos tres alternativas:
el ayer, el presente y el mañana.
Y ni siquiera tres
porque como dice el filósofo
el ayer es ayer
nos pertenece sólo en el recuerdo:
a la rosa que ya se deshojó
no se le puede sacar otro pétalo.
Las cartas por jugar
son solamente dos:
el presente y el día de mañana.
Y ni siquiera dos
porque es un hecho bien establecido
que el presente no existe
sino en la medida en que se hace pasado
y ya pasó...
como la juventud.
En resumidas cuentas
sólo nos va quedando el mañana:
yo levanto mi copa
por ese día que no llega nunca
pero que es lo único
de lo que realmente disponemos.
si
como yo
no tienes vergüenza
(ni tampoco nadie que te la ponga)
o la has perdido
y con ella la conciencia
pero todavía aspiras a tenerla
(ahora que aún estás a tiempo)
o a encontrarla
y con ella la conciencia
entonces
un día claro
de primavera a ser posible
asómate a la ventana
o sal fuera
sal a la calle
cierra los ojos con fuerza
y deja que las manos del sol
te limpien la cara
y te la pongan
roja.
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